RECONOCIMIENTO, CANJE U HOMOLOGACIÓN DE PERMISOS DE CONDUCCIÓN EXTRANJEROS POR EL PERMISO DE CONDUCCIÓN ESPAÑOL

CONSIDERACIONES SOBRE EL CANJE DE LICENCIA DE MANEJO MEXICANA POR EL PERMISO DE CONDUCCIÓN ESPAÑOL.

 

Por Lilia Silvia.

 

1. Un problema transfronterizo para los mexicanos.

2. El escenario europeo.

3. La decisión española.

4. El convenio con Argentina.

5. Otros convenios.

6. Proyección de futuro para el caso de México: opciones y limitaciones.

7. Legislación española y europea aplicable.

8. Obtención del permiso de conducción español: precio y tiempo.

9. Coste de la medida.

10. Alternativas al tratado bilateral.

11.Propuesta formal.

12. ANEXO: Directiva 91/439/CEE del Consejo, de 29 de julio de 1991, sobre el permiso de conducción.

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1. Un problema transfronterizo para los mexicanos.

 

Cuando un mexicano se traslada a España como turista, podrá conducir vehículos turismos o motocicletas en territorio español con su licencia de manejo en vigor durante el tiempo  en que esté como turista sin necesidad de visado (normalmente tres meses máximo). Y esto será así tantas veces cuantas venga como turista. (Esto se supone válido, en principio, en el ámbito de los 15 paises de la Unión Europea que próximamente pasarán a ser 25 países).

Si decidiera residir en España, una vez conseguida su tarjeta de residencia legal, dispondrá de un tiempo máximo de seis meses para conducir con su licencia que trajo de México, si sigue en vigor, y a partir de ese momento su licencia de manejo queda invalidada y ya no le sirve en España.

Se transcribe el artículo 30 apartados 2, 3, 4, 5 y 6 del Reglamento General de Conductores, de España:

 

(Véase más adelante el artículo 30 de manera completa)

30.2. La validez de los permisos a que se refiere el apartado anterior estará condicionada a que se hallen dentro del período de vigencia señalado en los mismos, su titular tenga la edad requerida en España para la obtención del permiso español equivalente y, además, a que no haya transcurrido el plazo de seis meses, como máximo, contado desde que sus titulares adquieran su residencia normal en España, salvo que, tratándose de los permisos a que se refiere el párrafo d) del apartado anterior, se haya establecido otra norma en el correspondiente convenio.

 

3. Transcurrido el plazo indicado en el apartado anterior, los permisos a que se refiere el apartado 1 carecerán de validez para conducir en España y, si sus titulares desean seguir conduciendo, deberán obtener permiso español previa comprobación de los requisitos y superación de las pruebas correspondientes, salvo que en el convenio a que se refiere el apartado anterior esté autorizado el canje.

 

4. En el supuesto de que el canje esté autorizado en el Convenio, a la solicitud de canje, suscrita por el interesado, se acompañarán los documentos que se indican en el apartado 2, párrafos a), b), c), d) y e), del artículo 15 de este Reglamento, el permiso que se pretende canjear, una declaración expresa de su titular responsabilizándose de la autenticidad, validez y vigencia del permiso y, en su caso, la traducción oficial del mismo al castellano, entendiendo por tal la realizada conforme se indica en el apartado 1, párrafo b), de presente artículo.

 

En caso de que el permiso ofrezca dudas, la Jefatura Provincial de Tráfico podrá solicitar del interesado la aportación de un informe emitido por el Real Automóvil Club de España en el que se enjuicie su validez y vigencia, y se especifique los vehículos a cuya conducción autoriza y demás características del permiso.

 

5. La Jefatura Provincial de Tráfico a la que se dirija la solicitud, previos los trámites que estime oportunos, concederá o denegará, según proceda, el canje solicitado, circunstancia que, con indicación del país que haya expedido el permiso, los datos de éste y de su titular, se hará constar en el Registro de Conductores e Infractores.

 

6. En el permiso español expedido como consecuencia del canje, así como en las sucesivas prórrogas de vigencia, duplicados o cualquier otro trámite del mismo, se hará constar la circunstancia de que procede de otro permiso expedido en un país no comunitario".

 

Esta cuestión de la licencia de manejo se corresponde con los problemas transfronterizos en los que un individuo que traspasa la frontera de su país se puede ver despojado de todo o gran parte de su bagaje que como persona ha ido adquiriendo en su país. Y en consecuencia verse obligado a comenzar desde cero con el coste personal que ello implica. En el caso de los títulos universitarios la aventura podrá dar lugar a misiones imposibles.

Afortunadamente no será tan traumático el hecho realizar un nuevo examen en otro país como España, para obtener el permiso de conducción de vehículos turismos o motocicletas cuyo canje hoy por hoy se deniega a los mexicanos.

Quedan naturalmente al margen las excepciones consulares y diplomáticas.

 

Se transcribe el artículo 31 del Reglamento General de Conductores, de España:

 

SECCIÓN 3.: PERMISO DE CONDUCCIÓN DE LOS DIPLOMÁTICOS ACREDITADOS EN ESPAÑA

 

Artículo 31. Obtención de permiso de conducción español.

 

1. Los miembros de las Misiones Diplomáticas, de las Oficinas Consulares y de las organizaciones internacionales con sede u oficina en España de países no comunitarios acreditados en España, así como sus ascendientes, descendientes y cónyuge, siempre que sean titulares de un permiso equivalente, podrán obtener cualquiera de los permisos enumerados en el artículo 5 de este Reglamento sin necesidad de abonar tasas ni realizar las correspondientes pruebas de aptitud para verificar sus conocimientos teóricos y prácticos, a condición de reciprocidad.

 

2. A la solicitud se acompañarán, además de los documentos a que se refiere el apartado 2, párrafos a), b) y c), del artículo 15 de este Reglamento, justificación de que son titulares de permiso de conducción válido equivalente al que solicitan.

 

3. La solicitud se dirigirá al Ministerio de Asuntos Exteriores que, previa comprobación de que concurren los requisitos exigidos, la remitirá, en unión de la documentación requerida, en el plazo de un mes a la Jefatura Provincial de Tráfico de Madrid para su tramitación.

 

4. Será de aplicación a estos permisos lo establecido en los apartados 4, 5 y 6 del artículo 30 de este Reglamento.)

 

En esta cuestión de las licencias de manejo, al parecer, España había estado canjeando unilateralmente hasta hace pocos años los permisos de conducción de vehículos a motor terrestres de todos los países sin ningún problema. Y lo hacía de forma unilateral de acuerdo con su legislación sin necesidad de convenios con otros países.(A falta de comprobación esto se habría producido hasta el año 1.991).

 

Y nos podemos preguntar que ocurría y ocurre actualmente en la relacion inversa, qué hacía y qué hace México respecto de los permisos españoles de conducción y de otros países.

 

Pero después de la entrada de España en la Comunidad Económica Europea el 1 de enero de 1.986, la situación se presenta radicalmente distinta. Será a través de tratados puntuales bilaterales como se pueda canjear un permiso de conducción extranjero de fuera de la Unión Europea por el permiso español y recíprocamente.

 

2. El escenario europeo.

 

Recientemente la Unión Europea (antes Comunidad Económica Europea y Comunidad Europea) ha decidido crear por así decirlo el carnet de conducir europeo. Es decir cada estado de la Unión se compromete a expedir en el futuro los permisos de conducción en un mismo formato (tipo tarjeta de crédito, como por otro lado ya tiene implantado México) y con un contenido similar en cuanto a conocimientos, aptitudes y capacidades (un contenido de mínimos). Ese carnet tal cual será válido dentro del territorio de cualquier estado miembro, será "reconocido" en todo el territorio de los 15 países mas los 10 que entrarán a partir del 1 de mayo de 2.004. Opcionalmente a este reconocimiento España canjeará los permisos de conducción de un ciudadano de la Unión por el permiso español si éste ciudadano viene a residir en España y desea hacer ese canje.

 

Y para con el espacio exterior a la Unión Europea, parece que no se ha tomado propiamente ninguna decisión por parte de la Unión Europea. No se ha dictaminado nada acerca de lo que debe hacer cada país miembro con los extranjeros a los que conceda permiso de residencia. Parece que hay una libertad de actuación.

Sin embargo en el caso español, aparentemente, la decisión tomada en el espacio interior europeo ha provocado un cierto reflejo en la inmigración.

 

3. La decisión española.

 

En coherencia con la decisión europea comentada, España decide en el Reglamento General de Conductores aprobado por Real Decreto 772/1.997 de 30 de mayo su actuación futura con criterio restrictivo en el canje de los permisos procedentes de países terceros o no pertenecientes a la Unión Europea. Y lo va a hacer en los siguientes términos:

 

a) Condición de forma: El canje de permisos se condiciona a la existencia previa de un convenio bilateral con el país respectivo.

 

b) Condiciones de fondo: En el referido convenio bilateral se concretará que las condiciones que se exijan en la obtención del permiso de conducción sean cuando menos iguales a las españolas previstas en el Reglamento General de Conductores (y europeas por tanto) en cuanto a conocimientos, aptitudes y capacidades.

 

En cuanto a los denominados permisos de conducción internacionales el canje no es automático sino que España lo realizará siempre que venga contemplado en el convenio bilateral.

 

Siendo este Reglamento General de Conductores la norma vigente en la actualidad en España, su lectura es tarea obligada y clarificadora.

 

4. El convenio con Argentina.

 

Reproducimos a continuación una nota de prensa:

 

"El Consejo de Ministros de 26 de JULIO de 2002 ha autorizado el Canje de Notas constitutivo de Acuerdo entre el Reino de España y la República de Argentina sobre el Reconocimiento recíproco y el Canje de los permisos de conducción nacionales, así como su aplicación provisional.

 

Este Acuerdo, que se instrumenta mediante un Canje de Notas, tiene por objeto el reconocimiento recíproco de la validez de los permisos y licencias de conducción nacionales expedidos por las respectivas autoridades de ambos países a quienes tuvieran su residencia normal en los mismos. En España y Argentina las normas y señales que regulan la circulación se ajustan a la Convención de Viena, de 8 de Noviembre de 1968, sobre circulación por carretera, y tanto las clases de permisos, como las condiciones que se exigen y las pruebas que se realizan, son homologables en lo esencial.

 

Los conductores que se encuentren en estos casos se regularán por lo establecido en el art 30.1.a y 2 del Reglamento General de Conductores; esto es cuando obtenga su residencia normal en España, en un plazo máximo de seis meses podrán canjear su permiso conducir por uno español".

 

Para aclaración de la nota anterior se transcribe el artículo 30 del Reglamento de Conductores:

 

"SECCIÓN 2.: DE LOS PERMISOS EXPEDIDOS EN PAÍSES NO COMUNITARIOS

Artículo 30. Permisos válidos para conducir en España y canje de los mismos.

 

1. Son válidos para conducir en España los siguientes permisos de conducción:

 

a) Los nacionales de otros países que estén expedidos de conformidad con el anexo 9 de la Convención de Ginebra, de 19 de septiembre de 1949, o con el anexo 6 de la Convención de Viena, de 8 de noviembre de 1968, o que difieran de dichos modelos únicamente en la adición o supresión de rúbricas no esenciales.

 

b) Los nacionales de otros países que estén redactados en castellano o vayan acompañados de una traducción oficial al mismo. Se entenderá por traducción oficial la realizada por los intérpretes jurados, por los Cónsules de España en el extranjero, por los Cónsules en España del país que haya expedido el permiso, o por el Real Automóvil Club de España.

 

c) Los internacionales expedidos en el extranjero de conformidad con el modelo del anexo 10 de la Convención de Ginebra, de 19 de septiembre de 1949, o de acuerdo con el modelo del anexo E de la Convención Internacional de París, de 24 de abril de 1926, si se trata de naciones adheridas a este Convenio que no hayan suscrito o prestado adhesión al de Ginebra.

 

d) Los reconocidos en particulares convenios internacionales multilaterales y bilaterales en los que España sea parte y en las condiciones que se indique en los mismos.

 

2. La validez de los permisos a que se refiere el apartado anterior estará condicionada a que se hallen dentro del período de vigencia señalado en los mismos, su titular tenga la edad requerida en España para la obtención del permiso español equivalente y, además, a que no haya transcurrido el plazo de seis meses, como máximo, contado desde que sus titulares adquieran su residencia normal en España, salvo que, tratándose de los permisos a que se refiere el párrafo d) del apartado anterior, se haya establecido otra norma en el correspondiente convenio.

 

3. Transcurrido el plazo indicado en el apartado anterior, los permisos a que se refiere el apartado 1 carecerán de validez para conducir en España y, si sus titulares desean seguir conduciendo, deberán obtener permiso español previa comprobación de los requisitos y superación de las pruebas correspondientes, salvo que en el convenio a que se refiere el apartado anterior esté autorizado el canje.

 

4. En el supuesto de que el canje esté autorizado en el Convenio, a la solicitud de canje, suscrita por el interesado, se acompañarán los documentos que se indican en el apartado 2, párrafos a), b), c), d) y e), del artículo 15 de este Reglamento, el permiso que se pretende canjear, una declaración expresa de su titular responsabilizándose de la autenticidad, validez y vigencia del permiso y, en su caso, la traducción oficial del mismo al castellano, entendiendo por tal la realizada conforme se indica en el apartado 1, párrafo b), de presente artículo.

 

En caso de que el permiso ofrezca dudas, la Jefatura Provincial de Tráfico podrá solicitar del interesado la aportación de un informe emitido por el Real Automóvil Club de España en el que se enjuicie su validez y vigencia, y se especifique los vehículos a cuya conducción autoriza y demás características del permiso.

 

5. La Jefatura Provincial de Tráfico a la que se dirija la solicitud, previos los trámites que estime oportunos, concederá o denegará, según proceda, el canje solicitado, circunstancia que, con indicación del país que haya expedido el permiso, los datos de éste y de su titular, se hará constar en el Registro de Conductores e Infractores.

 

6. En el permiso español expedido como consecuencia del canje, así como en las sucesivas prórrogas de vigencia, duplicados o cualquier otro trámite del mismo, se hará constar la circunstancia de que procede de otro permiso expedido en un país no comunitario".

 

La lectura del tratado ESPAÑA-ARGENTINA en esta materia en vigor desde el 31 de julio de 2.002 sería aconsejable.

 

No sabemos si Argentina ha sido el primer país hispano beneficiario de un convenio de canje de permisos de conducción tras la Directiva Europea de 1.991. Claro que otros convenios que se indican en el punto siguiente son de fecha anterior y en definitiva y en su conjunto son válidos como proceso a imitar. En su formulación estos convenios no son exactamente iguales sino que ofrecen una cierta disparidad. Este tipo de tratados podría calificarse de acuerdos con un bajo perfil político y técnico.

 

Comentando brevemente el tratado con Argentina, aparece en él una tabla de equivalencia donde en horizontal se colocan los permisos argentinos y en vertical los españoles, como un crucigrama, con un aspa (X) para indicar la correspondencia entre cada permiso en particular (motocicletas, turismos, camiones, autobuses).

Visto desde el lado argentino expone lo siguiente:

1.España y Argentina se rigen por las normas y señales de circulación por carretera de la Convención sobre Circulación por Carretera hecha en Viena el 8 de noviembre de 1.968.

2.Son homologables en lo esencial las condiciones exigidas y las pruebas realizadas para obtener los permisos de conducción en Argentina y en España.

3. El permiso argentino ha de ser expedido a quien tuviera residencia normal en Argentina (sea nacional argentino o no) y estar en vigor.

4. Con ese permiso se puede conducir temporalmente en España los vehículos que permita en Argentina. Este tiempo está marcado en el artículo 30.2 del Reglamento General de Conductores español, véase más arriba, y abarca hasta los seis primeros meses de la obtención de la residencia normal en España.

5. El canje lo puede pedir la persona, argentina o no, que obtenga la residencia normal en España.

6. Se exige un examen adicional en circuito abierto para poder canjear el permiso de AUTOBUSES, CAMIONES Y CAMIONES ARTICULADOS (los más frecuentes en el transporte por carretera). Es decir estos permisos no tienen un canje automático.

7. Formalidades que exige España: rellenar el impreso de solicitud de canje, certificado médico, certificado de no tener antecedentes penales ni administrativos y el pago de la tasa de expedición del permiso español.

8. El acuerdo podrá no ser de aplicación  a los permisos argentinos que provengan de canje previo con el de otro país.

 

5. Otros convenios.

 

Se tiene noticia de que al menos se han establecido los siguientes convenios de reconocimiento recíproco y canje de permisos de conducción (se desconoce la realidad completa):

Confederación Suiza 16.09.1998

República de Corea 26.01.2000

Principado de Andorra 24.02.2000

Japón 26.02.2000

Bulgaria 24.06.2002

República Argentina 19.10.2002

 

Y al parecer se ha procedido a establecer en fechas recientes (mediados de 2003) los convenios con

Ecuador

Colombia

Uruguay

Hay pues una diversidad de países que están promoviendo esta medida en defensa de los intereses de sus nacionales. En esta pequeña muestra de países, que sin duda irá aumentando progresivamente hay disparidad de tamaño, población, renta per cápita, sistema económico y relaciones habidas con España.

 

En cuanto a la Convención de Viena sobre Circulación en Carretera de 8 de noviembre de 1.968 (en vigor el 21 de mayo de 1.977) y la Convención de Viena sobre Señalización en Carretera de 8 de noviembre de 1.968 (en vigor el 6 de junio de 1.978), que se citan en estos convenios, salvo en el de Japón, que no se cita ninguna, hay que señalar lo siguiente:

México y España fueron países firmante de dichas convenciones, pero no las ratificaron. Ecuador está en estas condiciones.

Andorra, Corea, Japón y Argentina, ni fueron países firmantes ni se han adherido a esas convenciones. Colombia está en estas condiciones.

Bulgaria y Suiza firmaron y ratificaron esas convenciones.

Uruguay se desconoce en lo que intervino.

 

6. Proyección de futuro para el caso de México: opciones y limitaciones.

 

A fecha de hoy 31 octubre de 2.003 los Estados Unidos Mexicanos no disponen de un tratado con España para el canje de los permisos de conducción que aportan sus nacionales que han decidido trasladar temporalmente su residencia a España. (En realidad este tratado tendría alcance para cualquier ciudadano del mundo que hubiere obtenido su licencia en México). Podemos preguntarnos por el futuro próximo de este asunto.

En los tratados habilitados hasta hoy han sido los países citados los que han promovido la medida, salvo para el caso de Suiza que fue España la que tomó la iniciativa.

Caben en pricipios dos opciones: que promueva México o que promueva España.

Desde el propio Estado Mexicano a su vez son posibles dos alternativas:

1) No hacer nada y que siga todo como está. Sus nacionales con licencia de manejo deberán proceder nuevamente al trámite de la obtención del permiso de conducción español.

2) Hacer algo para que sus nacionales no queden despojados de sus licencias al cruzar la frontera española. Y aquí ¿hay solamente un camino a seguir o es amplio el abanico de posibilidades?

 

Esta es la cuestión que los mexicanos residentes en España quieren saber. Porque al margen de que les parezca mejor una u otra opción tienen que saber a qué atenerse.

 

La duda de muchos mexicanos es conocer si realmente hay voluntad política por parte de su país de acometer este tema (como de otros que igualmente preocupan) y de si en España igualmente la voluntad política es más de ralentizar o impedir que de impulsar estos procesos:.quien es quién en esta cuestión.

 

Desde plataformas ciudadanas como la denominada INICIATIVA la opcion es única: impulsar la acción de cambio. Otra cosa es la fuerza con la que cuenta.

 

Y finalmente podemos preguntarnos: ¿Existe algún tipo de impedimento o limitación para que el canje de permisos pueda realizarse? ¿Si existe, es grave? ¿Si no existe, a que se está esperando? Póngase sobre la mesa.

 

Si bien es cierto que en el pasado reciente España y México han vivido de espaldas ignorándose durante las cuatro décadas que duró el régimen de Franco con la inercia que ello supone, tras la reanudación posterior de relaciones hace ya más de veinticinco años se han venido estableciendo convenios bilaterales en materias diversas.

 

Y en este sentido el tipo de materia, permisos de conducción de vehículos turismos, no parece que requiera un arduo esfuerzo y un largo camino por recorrer.

 

7. Legislación española y europea aplicable.

 

Legislación española específica de menor rango: Reglamento General de Conductores aprobado por Real Decreto 772/1.997 de 30 de mayo.

 

Legislación europea de aplicación indirecta: Directiva 91/439/CEE del Consejo, de 29 de julio de 1991, sobre el permiso de conducción [Diario Oficial L 237 de 24.08.1991] y reformas posteriores.

 

8. Obtención del permiso de conducción español: precio y tiempo.

 

Artículo 14 del Reglamento de conductores: Requisitos exigidos para obtener permiso o licencia de conducción.

1. Para obtener un permiso o licencia de conducción se requerirá:

a) Tener la residencia normal en España o, de ser estudiante, demostrar la calidad de tal durante un período mínimo continuado de seis meses en territorio español, y haber cumplido la edad requerida.

b) No estar privado por resolución judicial del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores, ni hallarse sometido a suspensión o intervención del que se posea, ya se haya acordado en vía judicial o administrativa.

c) Reunir las aptitudes psicofísicas requeridas en relación con la clase del permiso o licencia que se solicite.

d) Ser declarado apto por la Jefatura Provincial de Tráfico en las pruebas teóricas y prácticas que, en relación con cada clase de permiso o licencia, se determinan en el Título II de este Reglamento.

2. Los que padezcan enfermedad o deficiencia orgánica o funcional que les incapacite para obtener permiso o licencia de conducción de carácter ordinario podrán obtener licencia o permiso extraordinarios sujetos a las condiciones restrictivas que en cada caso procedan.

Artículo 15. Solicitud de permiso o licencia de conducción y documentación a presentar con la misma.

1. La expedición de permiso o licencia de conducción deberá interesarse de la Jefatura Provincial de Tráfico en la que se desee obtener, utilizando para ello la solicitud que a tales efectos proporcionará dicho organismo.

2. Con la solicitud, suscrita por el interesado, deberán presentarse los siguientes documentos:

a) Fotocopia del documento nacional de identidad en vigor, o, en su caso, del pasaporte, del documento de identificación de extranjeros (NIE) que acredite su residencia normal o condición de estudiante en España durante el período exigido, en unión de los documentos originales que serán devueltos una vez cotejados.

b) Informe de aptitud psicofísica, expedido por un centro de reconocimiento de conductores autorizado, al que se hallará adherida una fotografía actualizada del solicitante.

Dicho informe podrá ser suplido o completado por el reconocimiento efectuado por los servicios sanitarios de la correspondiente Comunidad Autónoma cuando la Jefatura Provincial de Tráfico así lo acuerde en los supuestos en que, con ocasión de la práctica de las pruebas de aptitud para obtener licencia o permiso o en cualquier otro momento del procedimiento, se adviertan en el aspirante indicios racionales de deficiencias psicofísicas que lo aconsejen.

c) Dos fotografías actualizadas, de 35 por 25 milímetros, iguales a la que se halle adherida al informe de aptitud psicofísica a que se hace referencia en el párrafo anterior.

d) Declaración por escrito de no hallarse privado por resolución judicial del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores, ni sometido a intervención o suspensión del que se posea, ya se haya acordado en vía judicial o administrativa.

e) Declaración por escrito de no ser titulares de otro permiso o licencia de conducción, ya sea expedido en España o en otro país comunitario, de igual clase que el solicitado.

f) Fotocopia del permiso o licencia de conducción que, en su caso, posea, ya sea expedido en España o en otro país comunitario, acompañado del documento original que será devuelto una vez cotejado.

3. El permiso o licencia de conducción a que se refiere el apartado 2, párrafo f), de presente artículo, perderá su validez cuando su titular obtenga el permiso solicitador. Dicho documento deberá ser entregado por su titular, con carácter previo a la recepción del permiso expedido, en la Jefatura Provincial de Tráfico que, si fuera comunitario, lo remitirá al Estado miembro de la Unión Europea que lo hubiera expedido.

 

Como se acaba de ver la legislación española sólo permite obtener un permiso de circulacion de la clase que sea a aquel extranjero que tenga la residencia legal en España.

Obtener el permiso de conducción español de vehículos turismos(clase B) y motocicletas (clase A) no es una labor ardua ni excesivamente cara. Sí hay que pasar la servidumbre de dedicarle unas cuantas horas de estudio y prácticas y hacer unos cuantos nervios. Ni más ni menos que en cualquier otro país.

Otra cuestión bien distinta es hacerle volver a examinar a una persona que ya superó la materia en su propio país.

 

El desembolso medio actual en el año 2003 es de unos 1000 euros, variando un poco hacia arriba o hacia abajo según las ciudades. El desembolso final en cada ciudad depende del individuo concreto: según el número de clases que necesite recibir y de si tiene éxito en su primera convocatoria. Esto para una persona que no sabe conducir.

 

Refiriéndonos a una persona que posee un permiso de conducción y una pericia obtenida a lo largo de una serie de años en otro país, y  si tiene la mala fortuna de que no obtenga un canje ciertamente deberá pasar por una servidumbre adicional (e inútil a su parecer) que le obliga indefectiblemente a poner a punto sus conocimientos teóricos y sus habilidades prácticas de cara a un examen y a aportar esos 1000 euros.

 

Como el examen se realiza obligatoriamente a través de una academia de enseñanza, es importante elegir aquella de la que alguien pueda dar buenas referencias en cuanto a la eficacia en los resultados.

El tiempo durante el que está uno implicado oscila alrededor de unos dos o tres meses.

La prueba tiene una parte teórica, con un test de respuestas alternativas que se realiza en primer lugar y una vez aprobado se pasa a la parte práctica con el circuito cerrado o pista y el circuito abierto.

 

Para una persona que ya tiene su carnet podría haber unos ahorros en la siguiente forma:

 

a) Para el examen teórico, una persona puede preparárselo en su casa comprándose un libro de los muchos que hay en venta en librerías (al precio de unos 9 euros o bien sentado en el ordenador con los CD,s de teoría y de prácticas). También esa persona presentaría la solicitud en la Delegación de Tráfico y pagaría las tasas correspondientes.

 

b) Para la parte práctica es obligatorio acudir al examen a través de una academia. Porque aunque el Reglamento permite ir con un coche particular adaptado, con una persona tipo "tutor" y con una licencia previa al efecto, esto será sin duda más caro que la academia. Como en la academia el coste va en función del número de clases impartidas, es aquí donde una persona que ya es veterana podrá ahorrarse las clases oportunas.

 

Una opción intermedia es obtener primero el carnet de motocicleta, que es bien sencillo y entonces la prueba teórica ya se tiene aprobada para siempre, con lo que solo queda por superar la parte práctica del vehículo turismo.

 

 

9. Coste de la medida. Beneficios de la firma del tratado de canje.

A nadie se le escapa el balance positivo que esta medida significaría.

Al parecer, según datos de 2.003 se encuentran en España unos 8000 mexicanos de los cuales 3.500 son estudiantes. Se que al menos unos 300 están interesados en que se les homologue o canjee su permiso de conducción, libre de costes o por un precio simbólico como sería el pago de alguna tasa. Pero es más que seguro que este número es menor que el alcance real de la medida. No nos quedaríamos cortos si lo cifráramos en unas 1000 personas las interesadas en ello (un doce por ciento). Al margen de que este canje resultaría válido para españoles, por ejemplo, que hayan obtenido el permiso de conducción en México y regresen a España. Así el  balance sería sucintamente:

a) Sin tratado bilateral:

Supone un desembolso directo de mil por mil euros, es decir un millón de euros (equivalentes a dólares USA) o 166 millones de las antiguas pesetas. A lo que habría que estimar el coste del tiempo dedicado más otros costes indirectos, por ejemplo un veinte por ciento, lo que supondría un total de un millón doscientos mil euros.

b) Con tratado bilateral: el beneficio obtenido se alcanzaría sin coste adicional o con un coste próximo a cero pues no se incrementaría en nada significativo los gastos del personal de la embajada que interviniera en la preparación de dicho tratado.

El balance es claramente positivo para la economía mexicana, como para la de cualquier otro país, y máxime cuando se trata de no incidir dos veces en recursos para un mismo objetivo, lo cual es claramente antieconómico en términos generales.

Habría que añadir además el incremento vegetativo de beneficios que se produciría por el incremento de flujo migratorio y de recambio de personas en el tiempo.

 

10. Alternativas al tratado bilateral.

Diseñar alternativas a la elaboración de un tratado de canje como exige la legislación española es asunto un tanto complicado.

Una sugerencia para una alternativa sería la habilitación por el Gobierno mexicano de unas INDEMNIZACIONES a los residentes en España que ayuden a costear la obtención del permiso de conducción español para todo mexicano que reuniera los requisitos de tener la residencia legal y que ya dispusiera de una licencia mexicana en vigor.

Esto soslayaría de manera inmediata los impedimentos que puedan surgir en la andadura del tan deseado tratado de canje de permisos de conducción para los mexicanos residentes en España.

comentado

 

11. Propuesta formal.

 

Como cierre de estas consideraciones podemos preguntarnos sobre la viabilidad de una propuesta formal de los residentes en España y ante quién debería presentarse.

Si se preguntara al Embajador de México en España porqué no ha promovido el Convenio sobre canje de permisos de conducción como lo están haciendo otros embajadores, seguro que nos diría que no está autorizado por el Secretario de Estado de Asuntos Exteriores.

Y si se le hiciera la misma pregunta al Secretario de Estado nos respondería lo mismo, que no está autorizado por el Presidente del Gobierno, en buena lógica política y en buena lógica de las atribuciones constitucionales al ejecutivo.

¿Qué hacer entonces?

¿Es viable y saludable presentar formalmente al Presidente la petición de un grupo de ciudadanos mexicanos residentes en España para que conozca y promueva esta pretensión tan favorable y para que conozca igualmente que así lo están considerando y consiguiendo otros países? Y sería bueno que responda si está por incluirla o no en su agenda. Así son las democracias.

¿Es preferible no hacer esta petición, y esperar que las cosas vayan al albur de los tiempos y las circunstancias?

En cualquier caso los mexicanos en España nos quedaremos más tranquilos si la incertidumbre se despeja por nuestro Gobierno legítimo.

 

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12. ANEXO

 

UNIÓN EUROPEA: TRANSPORTES POR CARRETERA :Seguridad vial: permiso de conducción

 

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1) OBJETIVO

Armonizar las condiciones de expedición del permiso de conducción nacional para permitir el reconocimiento mutuo, con el fin principal de facilitar la circulación de las personas que se desplazan en el interior de la Comunidad o que se establecen en un Estado miembro distinto de aquel en el que realizaron el examen de conducción.

 

2) ACTO

Directiva 91/439/CEE del Consejo, de 29 de julio de 1991, sobre el permiso de conducción [Diario Oficial L 237 de 24.08.1991].

 

Modificada por los siguientes actos:

Directiva 94/72/CE del Consejo, de 19 de diciembre de 1994 [Diario Oficial L 337 de 24.12.1994];

Directiva 96/47/CE del Consejo, de 23 de julio de 1996 [Diario Oficial L 235 de 17.09.1996];

Directiva 97/26/CE del Consejo, de 2 de junio de 1997 [Diario Oficial L 150 de 07.06.1997];

Directiva 2000/56/CE de la Comisión, de 14 de septiembre de 2000 [Diario Oficial L 237 de 21.09.2000].

 

3) SÍNTESIS

1. Los Estados miembros han de establecer un modelo comunitario de permiso nacional de conducción y reconocer los permisos expedidos por los demás Estados miembros. En la página 1 del permiso debe figurar el signo distintivo del país que lo expide.

 

2. El permiso de conducción autoriza a conducir vehículos de las categorías siguientes: categoría A, motocicletas de menos de 750 kilogramos; categoría B, vehículos de menos de 3 500 kilogramos; categoría B+E, vehículos de la categoría B con remolque; categoría C, vehículos de más de 3 500 kilogramos; categoría C+E, vehículos de la categoría C con remolque; categoría D, vehículos con más de ocho asientos, y categoría D+E, vehículos D con remolque. Pueden expedirse permisos específicos para algunas subcategorías con arreglo a la cilindrada máxima y la potencia máxima en kw (kilovatios).

 

3. El permiso de conducción debe recoger las condiciones en que el conductor está facultado para conducir. Si, debido a deficiencias físicas, el conductor sólo está autorizado a conducir determinados tipos de vehículos o vehículos adaptados, debe pasar una prueba de aptitud y comportamiento. Se trata de una prueba de control de conocimientos y de un examen médico.

 

4. La expedición del permiso de conducción también está supeditada a las condiciones siguientes: el permiso para las categorías C o D sólo puede expedirse a conductores que ya estén habilitados para la categoría B; el de las categorías B+E, C+E y D+E sólo puede expedirse a conductores que ya estén habilitados para las categorías B, C o D, respectivamente.

 

5. Las condiciones de edad mínima para la expedición del permiso de conducción son las siguientes: 16 años para las categorías A1 (motocicletas ligeras) y B1 para los triciclos y cuadriciclos de motor, 18 años para las categorías A, B, B+E, C y C+E y 21 años para las categorías D y D+E.

 

6. Los Estados miembros deberán garantizar que los futuros conductores poseen efectivamente los conocimientos, aptitudes y comportamientos relacionados con la conducción de un vehículo de motor. El examen establecido a este respecto deberá incluir:

 

una prueba de control de conocimientos, y

una prueba de control de aptitudes y comportamientos.

 

Por lo que respecta a la prueba de control de conocimientos, la Directiva 2000/56/CE determina la forma y el contenido de la prueba en relación con todas las categorías de vehículos. Así, la prueba se referirá obligatoriamente a las disposiciones legales en materia de circulación vial, al comportamiento del conductor vinculado a los efectos del alcohol o de las drogas, a la carretera (distancias de seguridad, etc.), a los demás usuarios de la carretera, a los equipos de seguridad de los vehículos, etc. Además, para cada categoría de vehículo, las disposiciones particulares que regulan los controles específicos de dichas categorías.

 

La prueba de control de conocimientos, aptitudes y comportamientos relacionados con la conducción de un vehículo de motor verifica si el conductor puede discernir los peligros originados por la circulación y valorar su gravedad, si puede dominar su vehículo, observar las disposiciones legales en materia de circulación vial, detectar los defectos técnicos más importantes y contribuir a la seguridad de todos los usuarios.

 

7. Cinco años después de la aplicación de las presentes directivas el Consejo examinará las disposiciones nacionales referentes a las subcategorías facultativas que se hubieren creado de conformidad con el artículo 3 con el fin de armonizarlas o suprimirlas.

 

8. La Directiva 94/72/CE autoriza a Finlandia y a Suecia a expedir permisos de conducción según el modelo actual hasta el 31 de diciembre de 1997.

 

9. La modificación principal que introduce la Directiva 96/47/CE se refiere a la presentación del nuevo formato tipo "tarjeta de crédito" del permiso de conducción europeo.

 

10. La Directiva 97/26/CE introduce un "comité para el permiso de conducir" encargado de asistir a la Comisión.

 

Acto

Fecha de entrada en vigor

Plazo límite de transposición en los Estados miembros

Directiva 91/439/CEE

01.07.1996

01.07.1994

Directiva 94/72/CE

01.01.1995

01.01.1995

Directiva 96/47/CE

18.09.1996

01.07.1996

Directiva 97/26/CE

08.06.1997

01.01.1998

Directiva 2000/56/CE

11.10.2000

30.09.2003

 

 

4) ) DISPOSICIONES DE APLICACIÓN

5) TRABAJOS POSTERIORES

Decisión 96/427/CE - Diario Oficial L 175 de 13.07.1996

Decisión de la Comisión de 10 de julio de 1996 relativa al establecimiento de una excepción a las disposiciones del Anexo III de la Directiva 91/439/CEE del Consejo.

 

Decisión 2000/275/CE - Diario Oficial L 091 de 12.04.2000

Decisión de la Comisión, de 21 de marzo de 2000, sobre las equivalencias entre determinadas categorías de los permisos de conducción. La decisión presenta en su anexo distintos cuadros de equivalencia entre los permisos de conducción otorgados por los Estados miembros.

 

Última modificación: 23.09.2002

 

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